dieta mediterránea

La Dieta Mediterránea para la fertilidad y la sexualidad

¿Desea mantener su rendimiento sexual y complementar la fertilidad? Entonces harías bien en no pasar por alto la comida. De hecho, cada vez son más los datos que indican cómo una buena dieta, la mediterránea a la cabeza de la lista, puede tener un efecto protector sobre diversos problemas andrológicos. Los expertos de la Sociedad Española de Andrología  también están convencidos de que este año, bajo el patrocinio del Ministerio de Trabajo, Salud y Políticas Sociales y del Ministerio de Políticas Agrícolas, Alimentarias y Forestales, la novena edición de la Semana de Prevención Andrológica está dedicada al tema de la alimentación, una iniciativa destinada a sensibilizar a la población masculina sobre la necesidad de prestar mayor atención a su salud sexual y a su fertilidad.

ALIMENTACIÓN Y SALUD SEXUAL

dieta mediterránea“La nutrición es un elemento clave para la salud junto con un estilo de vida saludable. El bienestar sexual vinculado a la alimentación se debe a una serie de factores que van desde la calidad de los alimentos a la variada asociación de los mismos hasta las implicaciones psicológicas para aquellos que a menudo se identifican como alimentos afrodisíacos. El modelo tradicional de alimentación mediterránea es sin duda uno de los más eficaces para la protección de la salud, incluida la salud sexual. Una dieta que es demasiado rica en carbohidratos, por ejemplo, puede causar una respuesta anormal de la insulina que resulta en una disminución de la testosterona. Preferir alimentos frescos, ricos en antioxidantes, minimizando el consumo de grasas animales mantiene el sistema circulatorio sano y consecuentemente eficiente incluso el sistema vascular del pene, aspecto fundamental para una erección válida. Una dieta sana y equilibrada también ayuda a mantener a las personas alejadas de la obesidad y el sobrepeso y a prevenir daños en el sistema cardiovascular, que pueden tener repercusiones negativas en la sexualidad.

DISFUNCIONES SEXUALES Y OBESIDAD

“Existe una relación muy estrecha entre la disfunción sexual, los problemas cardiovasculares y la obesidad. La disfunción eréctil, en particular, es sinónimo de disfunción endotelial (el tejido que cubre los vasos sanguíneos) y como tal identifica un vínculo muy estrecho entre el pene y el corazón, como confirman estudios recientes. De hecho, se ha visto que la aparición de trastornos de la erección es indicativa de un alto riesgo de ataque cardíaco en los próximos 2 o 3 años. “Seguir una dieta mediterránea determina resultados positivos directos en la esfera sexual con el aumento de la testosterona, el control del colesterol y el aumento de la actividad antioxidante. En cuanto a los efectos secundarios indirectos, variar la dieta, siguiendo las sugerencias de la pirámide alimenticia, permite mantener el peso corporal bajo control, con claras ventajas para la salud general y sexual”.

DIETA Y FERTILIDAD

Además de ser un aliado de la buena sexualidad, la dieta mediterránea probablemente también juega un papel importante en el frente de la fertilidad. “La infertilidad masculina tiene hoy en día un importante valor social. Está influenciado tanto por las condiciones ambientales como por los estilos de vida. Además de las causas ya conocidas de la infertilidad como el varicocele, hoy en día hay contaminación y nutrición. En los hombres que viven en grandes centros urbanos o en zonas de alta industrialización, pero también en las zonas agrícolas donde se utilizan plaguicidas, se ha observado una reducción de la motilidad espermática que, en algunos casos, ha alcanzado el 20% en comparación con la de los hombres que viven en ciudades más pequeñas”. Existen varios mecanismos por los cuales la nutrición puede socavar la fertilidad. Por ejemplo, se supone que la absorción de sustancias que se acumulan en el camino de los alimentos puede influir en el sistema hormonal. Es el caso de los hidrocarburos utilizados en la agricultura y no de los productos utilizados para aumentar el peso de los animales de granja, sustancias que terminan en la cadena alimentaria y que, a largo plazo, pueden, a través de mecanismos complicados, interferir en la maduración de los espermatozoides y promover la infertilidad masculina, con efectos más visibles en las nuevas generaciones. “Los niños y adolescentes están ahora físicamente más estructurados, más altos que el promedio de hace unas décadas, pero tienen genitales más pequeños. Tienen en un caso sobre 3 patologías urológicas que en el 60% de los casos pueden interferir en la capacidad reproductiva. Las soluciones a estos problemas son diferentes, pero es ciertamente importante intervenir también en el frente alimentario, prefiriendo productos certificados y cultivados sin el uso de pesticidas y fertilizantes químicos. También sigue siendo esencial acostumbrar a los niños, desde una edad temprana, a una dieta sana y variada como la que propone la dieta mediterránea, acompañada de ejercicio y otros buenos hábitos de vida como evitar el tabaco, las drogas y el alcohol.